4 mar. 2013

La Posesión (1981)


Supongo que aquellos/as que hayan visto está película podrán sacar sus propias conclusiones de lo que esté experimental film trata de transmitir. Yo no sé hasta que punto estoy de acertado o de equivocado en cuanto a la idea original del guionista para su historia, quizá lo que trata de explicar es un tema más profundo de lo normal, y más si cuando él mismo afirma que lo escribió en medio de una separación matrimonial.
Si bien es cierto que leyendo alguna curiosidad aquí y allá he podido unir algunos fragmentos, en los que la crítica social y política están ciertamente presentes, también se puede respirar cierto contenido misógino. Unido al hecho de haber sido filmada durante la época de la guerra fría, y en Alemania, su guionista es Polaco, por tanto ni me imagino cuantas ideas escabrosas habrán sido mezcladas para este surrealista largometraje, que nada tiene que envidiarle al cine de David Lynch.
Incluso pondría la mano en el fuego porque el propio Lynch se ha influenciado de su esencia para sus posteriores trabajos a 1982.
Y ni que decir de esa alusión a la nueva carne de Cronenberg. Creo que todos/as los/as que hemos visto la película nos pondremos de acuerdo en esas secuencias.

Viendo la película, boquiabierto desde el primer minuto, ésta me ha hecho acordarme de otras películas como “La Semilla del Mal” o “La Centinela”, es normal dada la estética malsana de la película, la ambientación gris que produce esa sensación deprimente durante sus dos horas y que la gran mayoría de escenas están desarrolladas en pisos o plantas de edificios… pero ya advierto ahora de que no tienen nada que ver.
Como he dicho, la ambientación es terrorífica y un gran aliciente para una historia como la que tenemos aquí, lo cual ha quedado como anillo al dedo, creando ese enfermizo y delirante trasfondo. 
Me ha impactado la evolución psicológica de los personajes, donde Sam Neill ha estado sensacional. Su personaje comienza un trágico descenso al infierno, desde una depresión autodestructiva, hasta una redención cargada de rencor, pero compensada con comprensión, donde su afecto puede más que su ira, pero donde persiste el sentimiento de venganza.
No me resultó tan fácil de comprender el personaje de Isabelle Adjani, el cual tenía motivos entendibles al principio, pero que poco a poco todo ello se convirtió en una paranoia tan surrealista del que las pocas explicaciones que da son dificiles de descifrar, ¿es una posesión sexual que la tiene absorta en un mundo abyecto?
Terminé de ver la película y me han quedado todavía dudas muy importantes que, por supuesto, no me han hecho entender la película totalmente.
Lo cierto es que si me preguntasen: “¿de qué trata?” no sabría que responder, porque ni yo mismo la he entendido al 100%. 
No me ha disgustado, pero ni con un segundo visionado podría comprender su mensaje.
Algunas secuencias son totalmente incoherentes, cargadas con diálogos delirantes y actuaciones hipnóticas, sobre todo pasando la mitad de la película.
Una vez llegado al final, el personaje de Helen (interpretado también por Adjani) es poseída por la criatura que se ha ido formando durante el transcurso del film, para cerrarse sin explicación alguna.
Mis teorias...
Es posible que lo que el personaje de Anna trataba de crear durante toda su surrealista paranoia era el modelo de marido perfecto, es decir, un nuevo Mark como a ella le gustaría que hubiese sido el verdadero.
La muerte de éste al final, le daría al nuevo Mark el camino hacía su hijo, para empezar una vida juntos con Helen y el niño, destruyendo así la terrible situación vivida por Anna y Mark en el pasado, formada por infidelidad y ausencia, en la que el niño pagaba el dolor del matrimonio, reconvertido en una pesadilla constante.
Realmente no sé si es así o no, realmente no sé si la criatura era un demonio o era la representación perfecta del marido ideal. No puedo ponerme en la situación del guionista, porque si él plasmó su depresión sufrida por la separación que le llevo a convertirla en está historia, es algo muy personal en lo que cada uno lo sufre y representa de una manera distinta.

Uno de los subtítulos de la carátula dice lo siguiente: “She created a monster as her secret lover!” así que supongo que la idea que me he hecho no es muy lejana a la pretendida originalmente, pero aún así, es bastante incoherente porque deja muchos vacíos en diálogos y situaciones, dudas progresivas y no termina de explicar nada concreto, además que Adjani, durante una secuencia habla sobre su fe y su suerte, lo cual tampoco me ayudó a comprenderlo totalmente.
Si su fe muere, debe cuidar su suerte. ¿Qué es lo que realmente quiere decir?

En fin, si algún día logro entenderlo será todo un reto para mi, pero hasta el momento puedo admitir que he quedado alucinado, boquiabierto y sin apenas pestañear, incluso sufriendo el dolor de los protagonistas, dejándome una sensación enorme de malestar, pero aplaudo esa representación, pues ha sido un viaje alucinante al fondo de la locura (se nota el homenaje/influencia Lovecraftniano en la película ¿no?) y pocas películas consiguen transmitir sensaciones tan siniestras y escalofriantes como lo ha hecho está.

Después de darle muchas vueltas mientras he estado escribiendo está reseña, el mensaje que personalmente he sacado de está aventura bizarra es que, una vez hecho el daño es difícil curarlo al momento. No todos somos iguales, pero el ser humano está repleto de enorme fallos, cuando se habla de sinceridad siempre es de forma hipocrita, aunque parezca que no.
Pero si no existe ningún modo de arreglar el daño y lo que no comprendemos es un mal mayor, solo queda sufrir la frustracción y el dolor se paga con más dolor, en el cual se ven afectados no solo ellos, sino quienes están a su alrededor.
Así se abré paso a una redención. La enfermiza redención en la que Adjani sufre por su infidelidad cometida, por su relación actual con su marido, por su hijo... y ¿cómo lo arregla? creando un nuevo sentido a su relación sentimental. Su verdadero Mark se convierte poco a poco en un monstruo, ella trata de buscar uno totalmente contrario, que sea comprensivo, modélico y que la satisfaga, al que no quiere decepcionar y está dispuesta a cambiar su anterior vida por otra con él, siendo exclava de una pasión que vaya más allá de dimensiones y limites imaginados. 
La escena de la iglesia es como una representación de esa redención, una parte de ella admite su culpabilidad pero la otra busca su propio beneficio, hay una constante batalla entre el bien y el mal. La crítica realista es que no existe una fe, ni un dios, nadie que no seas tú  te ayudará a arreglar lo que has hecho mal en una circunstancia similar, por eso solo le queda su suerte... pero, ¿cúal es su suerte?